25/10/20
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Crecimiento

Somos Energía y estamos conectados

La estructura más ínfima de las cosas no es materia, sino ¡vacío! Y ese vacío es energía. Y dicha energía vibra y tiene una frecuencia, todo tiene frecuencia eléctrica y energía vibratoria.

Todos somos energía, así somos más que un cuerpo, más que órganos, huesos, sangre músculos, sistemas, tenemos un ser interno, una fuente de energía y existe una conexión entre nosotros y lo que nos rodea, estamos unidos a nuestro entorno, y estamos unidos unos con otros. impactamos en nuestro entorno, ya que cómo es adentro es afuera.

Somos energía, la ciencia lo comprueba, estamos formados por átomos a nivel físico, todo está formado por átomos. Y éstos átomos que componen todo nuestro universo de hecho apenas tienen masa: el 99,999999% es espacio vacío, el espacio “vacío” dentro de cada átomo en realidad está lleno de ENERGÍA. Entonces todo lo que conforma nuestro mundo está hecho de energía, incluyendo los objetos y cosas con los que vivimos, que parecen inertes, lo que sucede es que se mueven a una velocidad inferior y no lo percibimos, pero también son energía. Ésta energía subatómica está en constante vibración, lo que causa un poderoso efecto de rotación, algo así como pequeños tornados. Es por eso que las cosas en el mundo material parecen sólidas.

La Tierra gira a una velocidad de 1,496.69 km por hora. Y a su vez, gira alrededor del sol a una velocidad de 106,998.845 km por hora; lo que genera una vibración de la cual, jamás nos percatamos. De hecho pareciera que es el sol el que se mueve. Tampoco nos percatamos de tantas y tantas otras cosas que nuestra capacidad limitada, no alcanza a percibir.

La energía es como el agua, toma la forma del recipiente que la contiene, y mientras no seamos conscientes. la vemos y sentimos como el recipiente, la forma, las etiquetas. No la percibimos realmente.

El nivel de vibración de esta energía es lo que nos diferencia a unos de otros. Y los distintos niveles de vibración se atraen entre sí. Como imanes. Atraes personas, situaciones, circunstancias que estén en la misma frecuencia desde la cual estás vibrando.

El corazón es la fuente electromagnética más potente, es aproximadamente 5,000 veces más fuerte que la del cerebro craneal, impregna cada célula de nuestro cuerpo. El cerebro responde a esta señal electromagnética emitida por el corazón debido a tus sentimientos y entonces libera sustancias para alinearse con esa emoción. Por eso es que las emociones y los sentimientos influyen en el cuerpo y crean enfermedades.

Además la señal electromagnética producida por nuestro corazón es registrada en las ondas cerebrales de personas que nos rodean. El corazón una torre de interacción energética, entre todos los serse vivos.

Los pensamientos crean emociones y las emociones son energía en movimiento, y ese movimiento genera una vibración y desde esta vibración se emiten señales eléctricas que enviamos incluso a distancia. Es decir, somos una gran antena que emite y recibe constantemente vibraciones electromagnéticas. Recibimos lo semejante a lo que emitimos. Cuando nos quejemos de estar recibiendo algo que no queremos ,revisemos que estamos emitiendo, desde que emoción estamos vibrando.

Somos seres eléctricos hechos de células que vibran rápidamente, cada átomo en el universo oscila a diferente velocidad. Todos nos conectamos e intercambiamos energía de manera constante, la mandamos y la absorbemos. Nada está aislado de nada y nada está inmóvil.

Todos somos Uno. Todos estamos conectados y formamos parte de un Campo de Energía Único, la Mente Suprema, la Conciencia Única, Conciencia universal, la Fuente Creativa, se le puede llamar de muchas formas, pero todos somos Uno y formamos parte de ella.

No existe separación entre personas, animales, objetos, planetas o galaxias. Todos formamos parte de una misma y única unidad o familia. Somos notas de una misma melodía.

Nuestra composición es la misma del resto del Universo que conocemos y formamos parte de una esencia espiritual que fusiona todo el Universo y nos une a todos. Es “la Conciencia Cósmica” que va más allá de nuestra conciencia humana.

Una analogía que me gusta y permite entender esto fácilmente, es nuestro cuerpo. En nuestro cuerpo existen cientos de células, moléculas, átomos, los diversos sistemas, tienen sus funciones y producen sustancias específicas. Pero todo forma parte de un todo que eres tú, que soy yo.

Nunca hemos estados separados, todo está relacionado con todos. Desde la antigüedad se ha contemplado la idea de que estamos todos de alguna forma conectados por una especie de matriz, Un campo de inteligencia universal que sustenta toda la materia y el mundo que percibimos como real.

Somos células que formamos parte de un todo, y cada persona es un universo.