21/5/20
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Crecimiento

Porqué recuerdas más lo negativo

He estado pensando sobre éste tema y me he dado cuenta que lo malo impacta más que lo bueno. Es más factible que se sienta empatía por la gente que sufre, que por la gente que está feliz. El agradecimiento no se guarda por tanto tiempo, mientras que un rencor se puede guardar años y se sufre por eso, marca más algo malo que haya hecho alguien que lo bueno. Las noticias negativas venden más que las positivas.

Porqué pasa esto, según las investigaciones, nuestro cerebro está construido con una tendencia a la negatividad. Lo que se conoce como sesgo negativo, se refiere a que las cosas de naturaleza negativa (lo malo que te dijeron, lo que te hizo daño, un suceso negativo, un pensamiento de temor o de ira, miedo, un trauma), tienen mayor peso, porque causa más impacto.

Esto sucede porque nuestro cerebro tiene la función de detectar amenazas y lograr la supervivencia, por eso se enfoca más en esas situaciones, ya que las considera peligrosas, la felicidad no es su prioridad. Por eso, encontrar el bienestar en el día a día es una tarea que la persona debe realizar por su cuenta, es una acción deliberada.

Por una parte nuestro cerebro va a buscar protegernos, y además se nos educa sobre lo que no debemos hacer, a que temer, realmente no se nos educa para ser felices. Por ello, nuestra mente tiende a enfocarse en lo que falta, lo que no nos gusta, más que en agradecer. Los pensamientos positivos, de agradecimiento, de bienestar son una labor diaria, no llegan solos a menos que acostumbres a tu mente a enfocarse en lo que si te gusta, lo que si tienes, y a ser agradecido.  Las respuestas a las amenazas y las cosas desagradables son más rápidas e intensas,que las que proporcionan las oportunidades y placeres,  se guardan de forma automática e inmediata lo malo, al contrario de lo positivo que debemos pensar en ello durante un tiempo aproximado de 5 a 20 segundos para almacenar esos pensamientos. Resulta impresionante que un 60 % o más de nuestros pensamientos son negativos y surgen de forma automática, producto de las creencias y programas instalados.

Veamos algunos ejemplos

Ante un pequeño rayón en el coche ya no podemos enfocarnos sino en eso.

Produce más dolor perder dinero que ganarlo.

Podemos evitar hacer algo para evitar un daño, en lugar de si hacerlo para conseguir un resultado.

El cerebro sólo desea que te mantengas con vida, que no te arriesgues, que no hagas nada nuevo, que no cambie nada, mientras te mantengas vivo. Para él es mejor que no salgas de tu zona de confort. Sin embargo hay una buena noticia, cuando decides cambiar y marcas la intención de lograr algo, tu sistema de activación reticular se pone en acción y te ayuda a enfocarte en aquello que deseas.

La inclinación del cerebro hacia el sesgo negativo hace que otorguemos más valor a la tristeza, el miedo, la preocupación y el enfado. Así que entonces tomemos conciencia de la importancia de por decisión propia buscar lo bueno, estar bien en cada situación, agradecer, y entender que si no lo haces, será tu cerebro quien tome el control y el decidirá enfocarse en lo negativo. Tu cerebro es tu mejor aliado, aprende a usarlo, decide aprender a ser feliz.