14/2/20
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Crecimiento

Hablemos sobre el amor

Hablemos del Amor

En el artículo de hoy  vamos a conversar sobre el amor de pareja.

Primero un tip sobre el día de los enamorados, hay varias versiones sobre el origen del día de los enamorados, la que más se escucha se remonta al S.III DC  y tiene que ver con el famoso ‘San Valentín’, un Santo de la Iglesia católica que solía casar a los jóvenes enamorados en secreto en la antigua Roma, pues en aquel momento el emperador, Claudio II, prohibió a los hombres jóvenes casarse porque según él eran los que mejor rendían en combate y prefería tener soldados. Lo que dio como resultado que San Valentín fuera condenado a muerte, falleciendo el 14 de Febrero del año 240.

En la actualidad se celebra en numerosos países ese día, generando en muchas personas alegría y motivo de celebración y en algunas otras tristezas por no tener una pareja.  Y es que  por naturaleza el ser humano va a buscar en otra persona esa parte de sí mismo que cree que no tiene. Ese vacío que cree se llenará cuando consiga la persona ideal.

Siempre se recomienda elaborar listas de cómo quieres que sea esa persona que llegue a tu vida, o si ya la tienes a su lado como quisieras que fuera. Ahora bien lo más importante a la hora de desear como quieres que se la persona que llegue a tu vida o que cambie de forma de ser la actual,  es preguntarte ¿Yo soy ese tipo de persona que estoy pidiendo?  Porque debes ser congruente, si deseas alguien, espiritual, cariñoso, positivo, alegre, emprendedor, revisa entonces tu espiritualidad, tus relaciones con la familia y amigos, como son tus pensamientos dominantes, son la queja la duda, la ira, la crítica, la culpa o son positivos, cómo está tu propósito de vida.

También es importante no cifrar tu felicidad en una relación, primero debes ser feliz contigo, el amor se cimienta sobre una base de amarse a sí mismo, no amar a otra persona más a que uno.

Lo que sucede es que crecemos  con el mito de la media que nos complete. ¿Qué hay de cierto en eso?

Vamos a partir de la premisa de que todos somos completos, no hay una mitad que haga falta para completarnos, no estamos diseñados a medias, si crees que te hace falta una media naranja, es porque no te  estás reconociendo ni valorando como ser completo con la capacidad de ser feliz por decisión propia. Somos naranjas enteras, no una media naranja esperando encontrar a su otra mitad, dos mitades de diversas naranjas no hacen una naranja entera.

Cuando creemos en la media naranja, creemos en la perfección de encontrar a alguien que está hecho para estar con nosotros, creemos en una relación donde todo encaja. Sin embargo, la perfección es imposible, una pareja está hecha de dos personas, y donde hay dos personas surgen diferencias. En las relaciones entre dos personas hay en realidad cuatro mentes implicadas, ya que cada persona tiene su mente consciente y su mente inconsciente (con programas y creencias).

Cuando se enamoran, dos personas, empieza ese periodo de dar lo mejor de sí mismos,  solemos mostrar nuestra mejor parte al otro, somos detallistas, le decimos cumplidos y durante el  periodo de luna de miel  se intensifica aún más ese dar lo mejor, esto ocurre porque las parejas están en la memoria consciente la mayor parte del tiempo, disfrutando a plenitud cada momento, conectándose con el presente, observando los detalles, por eso no manifiestan su vida desde sus programas, creencias, temores, culpas, sino se dejan fluir desde sus aspiraciones y deseos

Pero luego de regresar de la luna de miel y encontrarse con la realidad, se empieza a perder ese entusiasmo, si no lo fomentas, si no lo reconquistas cada día, se va perdiendo poco a poco. Lo cotidiano puede opacar el amor, se empieza a desvanecerse esa alegría, el ver a la otra persona ya no como un ser perfecto, sino que empiezan a aparecer sus hábitos y costumbres que no habíamos notado bajo el efecto del éxtasis de luna de miel,  y poco a poco, sin apenas darnos cuenta, empezamos a entrar en el bucle de lo cotidiano, surge la ansiedad, el estrés, ya no estamos en mente consciente, presente, sino volvemos a dejar el control a nuestra mente inconsciente y ésta actúa desde lo mismos programas instalados.  Para que esto no suceda, mi propuesta es, que sigas tu plan y te mantengas en el efecto luna de miel, ósea presente, disfrutando el momento, tomando el control de la mente.

En Programación Neuro Lingüística (PNL), sabemos que podemos programar nuestra mente y lograr una relación armoniosa.  

Así que, si quieres mejorar la  relación con tu pareja, detente por un momento y reflexiona que es lo que estás pensando, como son tus sentimientos, tu fisiología (expresión de rostro, postura corporal), cómo es tu dialogo hacia tu pareja y hacia ti mismo.

Te comparto entonces, algunas claves para ser feliz en pareja:

-  Amarte a ti mismo.

-  Entender que tu felicidad no depende de otra persona.

- Recuerda no eres un ser incompleto

- Si ya tienes pareja que predomine el amor, no el enamoramiento idealizado.

- Acepta a la otra persona cómo es, sin querer cambiarla para que se adapte con el ideal que te formaste en tu mente.

- Cuando quieras que el otro cambie, cambia tú, las personas sólo cambian cuando quieren cambiar, o cuando cambia su entorno. Al cambiar tú, por reflejo cambia tu entorno y repercute en la actitud de tu pareja. Lo que desees que haga tu pareja empieza a hacerlo tú.

- Entender que tu pareja no es tu competencia, sino compañero de vida, tratarse con respeto, no tienen que pensar lo mismo siempre, cada cabeza es un mundo y cada uno interpreta desde su propia historia personal.

- Tu pareja no te pertenece si amas desde la libertad, respetando su espacio, eso recibirás. Una pareja está formada por dos personas diferentes, no es un paquete dos en uno.

- Dale la importancia que se merece a la comunicación, los conflictos, cuando los hay, se hablan,  practica la comunicación asertiva, trata un tema por vez, evita las generalizaciones (siempre, nunca, todo, nada) y habla de un hecho concreto.

- Habla de cómo te sientes tú, no acuses al otro. Utiliza un tono amable

- Evita discutir un tema cuando tu nivel de enfado sea muy elevado.

- Expresa lo que si quieres no lo que no quieres.

- Trata de terminar tú conversación  con algo bueno, como por ejemplo me alegra que me hayas escuchado y permitir que expresara lo que siento.

- Aprender a convivir con las diferencias.

- Mantener respeto  honestidad y confianza

- Comparte tiempo de calidad con tu pareja, por lo general vivimos en piloto automático,  sin darnos cuenta lo que está ocurriendo a nuestro alrededor, cayendo en una rutina donde nos sentimos abrumados y hasta aburridos. Entonces reservar algo de tiempo para compartirlo con tu pareja  es una prioridad, garantiza un oasis en medio del ajetreo constante.

- Visualiza siempre tu relación de pareja en armonía, amor y felicidad y conéctate con esos sentimientos.

-  Nunca dejes de cuidar la relación. Las relaciones son como las plantas, si no las riegas, mueren. Así que si quieres mantener tu relación fresca y colorida nunca dejes de regarla.