28/10/19
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Crecimiento

Cómo usar un lenguaje impecable

Tomando en consideración la etimología de la palabra impecable que proviene del latín pecatus y el im que significa sin, vemos que lenguaje impecable es expresarse sin  pecado, sin hacer nada que vaya contra uno mismo, ni contra los demás. Las palabras que usamos tienen el poder de crear, a través de las palabras exteriorizamos lo que somos, lo que sentimos, lo que soñamos. Tienen fuerza, tienen poder porque al expresar y crear acontecimientos en la vida, según como se usen las palabras pueden dar felicidad o desdicha.

Ser impecable con las palabras es estar en paz, es sentirse bien, se asume la responsabilidad de los actos no desde juzgar y culparse sino desde el amor. Lamentablemente por lo general las palabras son usadas para expresar rabia, celos, envidia, odio, para quejarse, criticar y  juzgar, tanto a los demás como a uno mismo. Es importante observar que existe una relación entre lo impecable de las palabras y el nivel de autoestima, la calidad de amor que sentimos por nosotros mismos es proporcional a la calidad de las palabras que usamos, es algo para detenerse a tomar en cuenta.

El poder de las palabras

Aprender a tomar conciencia de cómo hablamos es importante, cuestionarnos a nosotros mismos  ¿cómo nos expresamos?,  ¿Qué tipo de palabras usamos frecuentemente?   ¿desde que emociones me expreso normalmente?   ¿que palabras uso al referirme a mi mismo? Con nuestra forma cotidiana de expresar cambiamos la sintonía de nuestra vida, al expresar desde el amor podemos sintonizarnos con lo positivo elevar nuestro nivel de vibración o por el contrario conectarnos con lo negativo haciendo descender nuestra vibración. Por otra parte, como hablamos dice mucho de nosotros dejando al descubierto el nivel de nuestros  valores personales.

Es necesario no subestimar el poder las palabras, ya que éstas son más que meros sonidos, nuestras palabras moldean la mente , se convierten en acción, en sentimientos, el significado y la intención que existe detrás de cada palabra determina nuestra calidad de vida. Nuestra mente se deja influenciar a nivel subconsciente por las imágenes, las palabras y las ideas que recibe, es vital tomar conciencia del maravilloso poder de las palabras que decimos y no dejarnos afectar por las que escuchamos,  pues las cargas negativas expresadas por otras personas también nos afectan, pueden ser un veneno o luz, verdad o mentira, por eso aprender a escoger  ser selectivos con lo que permitimos que entra en nuestra mente producto de las palabras de otros es necesario.  Por otra parte es importante mencionar que las células del cuerpo responden al lenguaje de pesimismo, negatividad y todo tipo de gama de emociones.

Todo es conversación, para todo necesitamos expresarnos y la forma en que lo hacemos marca la diferencia, para tener relaciones sanas, usemos palabras de aliento, entusiasmo, optimismo, respeto, cordialidad, obviamente repercutirán en el ánimo de nuestros interlocutores, pero no sólo en ellos sino en quien las pronuncia. Por otra parte los juicios, las burlas, las quejas, criticas influyen de manera negativa, estos comentarios dicen  mucho de la persona que los expresa. Miguel Ruiz en su libro los cuatro acuerdos expone que las palabras son recursos, herramientas muy poderosas, comparables con la magia, pero tienen doble filo pueden crear o destruir. La mente humana es un campo fértil las palabras son semillas, los conceptos las ideas, las opiniones son semillas y con la maravillosa fertilidad de nuestra mente crecen, entonces ¿Qué clase de semillas decidimos plantar?, ¿Qué queremos que florezca en nuestras vidas?, ser impecable con las palabras da paz y felicidad, emplear las palabras para compartir amor, empezando por darse amor a sí mismo, decirnos cuan maravillosos somos, decirnos que nos amamos y aceptamos como somos, que nos valoramos.  

Tener conocimiento del poder de las palabras nos lleva a prestarles atención, seleccionar deliberadamente que ideas, conceptos, emito y a cuales les doy cabida de los que terceros me dicen. Tomar conciencia de qué encierran las palabras, que efectos causan en nosotros y nuestro entorno, no es lo mismo hablar de miseria,  venganza,  culpa,   odio que  hablar de paz, abundancia, compasión, respeto. Cada palabra tiene su impacto en la mente y mientras más las dejemos entrar, envolvernos y germinar mayor será su efecto.

Mediante las palabras expresas tu poder creativo, lo revelas todo, independientemente de la lengua que hables, tu intención se pone de manifiesto a través de las palabras, son un libro abierto hacia la esencia de tu persona, todos tus sueños, sentimientos, quien eres realmente  se ve reflejado en tus palabras. Son la herramienta más poderosa que tienes como ser humano, el instrumento de la magia, con ellas  puedes crear valor o dolor.

Para concluir podemos decir que sí con nuestro lenguaje reflejamos quienes somos,  influimos en nuestro ánimo, en los demás y en el ambiente que nos rodea, bien vale la pena el esfuerzo de hablar con palabras impecables.